The Broken Realms

El Mercader Eladrin

Encuentro 1

Por qué tantas historias empiezan en bares? Bares oscuros, mal olientes, llenos de humo, sudor y olvido. Quizás es porque cuando uno está desesperado, cuando no se sabe donde encontrar consuelo, se lo busca en el fondo de una botella. Quizás es porque tantas historias empiezan ahí, que la gente desesperado van al bar para buscarse una historia, una historia nueva. Algo nuevo, un cambio de rumbo. La razón y el por qué al final dan igual. El hecho es que esta historia empieza justo en un bar así.. Y entre el humo, el olor y la desesperación, ahí están nuestros protagonistas, esperando que iniciase una historia. Han llegado al mismo sitio al mismo tiempo por razones muy distintos, cada uno con su propia historia escondido en el bolsillo. No se conocían pero tenían cosas en común. Por ejemplo, todos habían gastado sus ultimas monedas de cobre en una cena que sabía a rata podrida y cerveza aguada y caliente. El día siguiente ninguno tendría donde dormir, y con el frío invernal acercándose rápidamente, ninguna estaba de buen humor. Pero todo eso cambió en cuanto el mercader abrió la puerta.

El mercader no encajaba en un lugar así, ni su ropa elegante y limpio, ni su sonrisa, ni su mirada relajada y llena de confianza. En sus ojos extraños bailaba una luz de cierta diversión, algo vivo y desafiante. En ese lugar de mala muerte su voz musical sonó como un cuchillo cortando el vidrio.
-“Buenas tardes, estimados … señores. Busco mensajeros. El trabajo es sencillo y pago bien. 20 soles ahora y 30 mas al entregar el mensaje…por cabeza. Claro, solo busco gente con cierta habilidad. No quiero que el mensaje se pierda por el camino.”
Lo dijo sonriendo. Lo dijo sacando una bolsita que tintinaba, llena de monedas. Un error. Un error demasiado obvio para alguien con la mirada tan inteligente.
-“Y si simplemente arranco ese dinero de tu cuerpo muerto?”, gritó uno de los matones sentados en una mesa en uno de los rincones oscuros. No era una pregunta, mas bien una promesa. Se levantó, un tronco peludo con muerte dibujado en los ojos. Otros seis se levantaron con él. El mercader no se inmutó, como si lo esperaba.
-“Y 50 mas a los que me protejan ahora.”

The merchant

El Mercader Eladrin
Encuentro Nvl 1 (500 xp)
-4 Matones Humanos (Minion nvl 1)
-2 Rufianes Humanos (Skirmisher nvl 2)
-1 Mercenario Humano (Soldado nvl 3)

Tactica:
Los matones inicialmente irán a por el mercader pero en seguida atacaran a los que se entrometen. Huirán si la pelea parece perdido o muere el mercenario.

Características de la Área
Iluminación: Luz Brillante
Cubículos: Terreno Difícil
Sillas: No obstruyen movimiento
Mesas: Cuesta 2 movimiento para subir a la mesa. Acción Estándar para ponerlo de lado, lo cual da Cobertura a una criatura de pie y Cobertura Superior a una criatura tumbada.
Hoguera: No obstruye movimiento. 1d6 daño (Fuego) si alguien entra dentro o inicia su turno ahí.
Sillas de la Hoguera: Dan cobertura a alguien adyacente y son terreno difícil.
Moqueta: Alguien al lado puede usar una Acción Estándar (FUE 10) para tirar la moqueta. Cualquiera que está encima debe hacer una prueba de Acrobacia (DC 15)o caer al suelo.
Bar: El Bar da Cobertura a alguien de pie o Cobertura Superior a alguien tumbado. Es terreno difícil.
Tesoro: 5 po and 83 pp mas 50 po cada uno del Mercader

Resumen: Rascabron actúa antes que nadie y protege el Mercader rodeando le con su Nube de Oscuridad. La pelea es rápida y brutal, es perdida desde el inicio. Los matones que pueden huyen tirándose por las ventanas. Tron no tiene piedad y mata fríamente a los que se rinden.

Todo ocurrió muy de prisa. La música de espadas, cuchillos, y magia. Luz, oscuridad y confusión. El baile de la muerte. El suelo bañado en cerveza y vino, se tiñó de rojo. Los matones cayeron muertos uno tras otro, derrochando su sangre en una piscina creciente.
Cayeron bajo el peso del enorme martillo de un gigante metálico. Cayeron bajo la espada llameante de un gladiador de tierra. Se cayeron bajo las flechas letales de una elfa salvaje y la hoja afilada de un ladrón que se rodeó en sombras impenetrables. Y cuando se dieron la vuelta para huir los que aún se mantenían con vida, se encontraron con una pared de 4 pies de enana furibunda, gritando sus rezos cargado de poder divino. Uno de los supervivientes se tiro por la ventana. Él otro echó su arma al suelo, se arrodilló y pidió clemencia. Sin mas se le acercó el gigante metálico, levantando su mazo encima su cabeza.
-“No tengo tiempo para tus lloriqueos, rata.”
Se cayó en seco, reuniéndose con los demás muertos. Los demás patrones ya se habían huido. El dueño se escondía detrás del bar. El único ruido era el solitario aplauso del mercader.
-“Estoy impresionado. El trabajo es vuestro.”
Así se conocieron nuestros protagonistas, así inició una nueva historia, una que tuvieron en común. Una que les conduciría por un camino de peligro y muerte.

Quest Principal: La entraga del pergamino: (XP = Quest Principal del nivel en que se completa la tarea)
Tarea Inicial: Lleva el Pergamino al zapatero Inius Olger en Saerb. Destruirlo antes de perderlo si necesario.
Tesoro: 20 po ahora, 30 mas al entregar el mensaje

-“La tarea es sencilla,” les dijo, entregándole un pergamino sellado con un grifón rampante dibujado en la cera púrpura, .
“Necesito que lleváis este pergamino a Saerb, un pueblo en el Norte de Sembia. Es importante que no intentáis abrirlo. Se incendiaría y el mensaje se pediría. Pero antes de que cualquiera os lo quita, destruidlo.”
Les dio las direcciones al punto de entrega, el negocio de un zapatero gordo llamado Inius Olger.
“Hay una taberna delante la zapatería. Esperad ahí. Cuando el zapatero encienda la linterna de fuera, entregadle el mensaje. Os pago la mitad ahora. Inius os pagará la otra mitad cuando entregáis el pergamino. Id con prisa, intentad no llamar la atención.” Se rió, mirando a la pandilla que tenía delante. Una montaña viviente, forjado de metal. Un elfo oscuro, su piel oscuro como la noche, su pelo largo y blanco. Una elfa salvaje, bella y ágil, con curvas peligrosas. Una enana, hecho de músculo y orgullo, armada hasta los dientes. Y un genasí, un ser elemental hecho de tierra y fuego. No exactamente un grupo discreto.
“Bueno, hagáis lo que podéis, con respecto a no llamar la atención. Que os acompañe el viento.” Les entregó las monedas prometidas y sin decir mas, se fue.

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JohnDungeons

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